Te quejas de que se pasa el día llorando, pero tú eres el primero que berrea como un niño, cada dos por tres, piensas que no te escucho, pero si lo hago, es imposible ignorar tus malditos sollozos.
Le llamas cobarde, pero tú eres el primero que no aguantó estar solo y que decidiste empezar a tener vida social solo porque ella se marchó, después de pasar veinte años encerrado en casa y te juntaste con la primera tía que viste.
Dices que es un ''mierda'' pero tú eres el primero que has dejado que una mujer te utilize, te deje y te encasquille a su yorkshire gruñón que parece la pelusa mutante que se forma en la esquina del sofá donde no alcanza la escoba.
Dices que es un quejica, pero tú eres el primero que se vuelve un mártir porque no eres capaz de asumir un divorcio que hasta yo, de bien pequeña, sabía que llegaría.
Dices que no es un buen macho, pero tú eres el primero que se rebaja al nivel de una adolescente de dieciséis años a la hora de discutir.
A veces, me cuestiono quien de los dos es el más animal.
Entiendo que te joda su pérdida, pero no lo pagues con él. Él siempre será fiel, siempre estará ahí para ti, siempre estará dispuesto a jugar contigo, a recibir caricias, a amarte, a estar a tu disposición, estará dispuesto a todo por ti. ¿Que cómo lo sé? Porque lo hace conmigo, y porque es el mejor perro del mundo.
Desahógate, nada te lo impide, pero no lo pagues con él.


¿Para cuando más entradas, Celia? =D
ResponderEliminar